Puerto Peñasco: una ciudad que saltó de pueblo costero al mayor punto turístico del Estado.

La Playa de Penasco
El rápido crecimiento demográfico facilitado por la actividad turística modificó irremediablemente la estructura de la ciudad en poco tiempo. Puerto Peñasco observa hoy en día un marcado proceso de transformación física del territorio y del paisaje, estableciendo un claro caso de dualidad espacial entre sectores “ganadores” y “perdedores”:
1.- En primer lugar, la zona costera estableció una imponente cortina de hoteles y condominios de playa, con servicios y equipamientos urbanos superiores, infraestructura para el entretenimiento, campos de golf y spa. Se trata de una actividad turística dirigida esencialmente al público norteamericano. Como resultado el litoral vive una transformación drástica del paisaje conformado por dunas de arena, flora desértica, mangles y humedales, estableciendo en su lugar paisajes artificiales y exóticos. Pero también la alta densidad de desarrollos hoteleros y las torres de condominios sobre el litoral permitieron el cierre, restringiendo el acceso a la playa para la población en general, privatizándola de hecho.
2.- En segundo lugar, la parte propiamente de la ciudad de Puerto Peñasco observa un proceso de transformación acelerado. Las diferencias son resaltantes en cuanto a la provisión de servicios e infraestructura urbana claramente inferior con respecto a la zona hotelera. El viejo casco urbano donde aún permanecen los restos de la actividad pesquera en decadencia, es desplazado por la actividad comercial y de servicios relacionados con el turismo. Los espacios de venta de artesanías, diversión nocturna y de comida predominan. El sector contiguo al centro de la ciudad, al norte y este, es lugar de residencia de empleados en el comercio y los servicios urbanos, con un nivel de urbanización bajo. Los nuevos sectores de ciudad recientemente creados por las corrientes de inmigrantes empleados en la construcción y los servicios turísticos (ubicados en la periferia lejos del litoral, hacia el noreste y noroeste de la ciudad), es contrastante con respecto al litoral hotelero. La precariedad y la marginación social son comunes así como las carencias de agua potable, energía eléctrica y drenaje. Las colonias conforman un hábitat definido por las penurias materiales y sociales, los habitantes no resisten el clima extremoso del verano y el invierno en el desierto de Sonora. Los materiales de cartón y lámina galvanizada utilizados en la construcción de viviendas complican más la situación.
Una de las consecuencias urbanas características del turismo en México es la dualización de las ciudades, Acapulco, Cancún y Los Cabos, ciudades ya tradicionales para el turismo de sol y playa, son ciudades emblemáticas del esquema dual. Puerto Peñasco reproduce la misma tendencia aunque a una escala menor dada la dimensión de la ciudad; pero las consecuencias son previsibles, apuntan a repetir la experiencia de la “fiebre” del turismo altamente depredatorio del medio ambiente y la sociedad que aquellas ciudades representan.
El modelo turístico, exclusivo para el público norteamericano, seguido en Puerto Peñasco basado en grandes hoteles de playa y la promoción inmobiliaria de condominios, si bien tiene un efecto importante como detonador de la economía y los negocios, también tiene consigo problemas fuertes para la ciudad.
Dentro de los problemas urbanos más significativos se tiene el modelo de ciudad dispersa, expresado por la fragmentación de la zona turística y la ciudad. El desarrollo urbano del litoral no mantiene relaciones de continuidad con la ciudad, por el contrario inhibe la accesibilidad y la movilidad entre la zona hotelera y la ciudad. Se trata de un urbanismo consumidor en exceso del suelo cercano a la playa para construir viviendas de segunda residencia, hoteles, campos de golf y equipamiento para el entretenimiento. Además, la actividad inmobiliaria orientada al turismo encarece el suelo urbano y permite la especulación, como resultado amplias áreas cercanas a los complejos turísticos se encuentran vacías.
Los problemas urbanos como consecuencia del desarrollo turístico que definen la composición y características de la ciudad segregada pueden resumirse en lo siguiente:
– Especulación inmobiliaria y revalorización del suelo urbano. En 7 años el valor del suelo aumentó un 953%.
– Demanda creciente de vivienda para los nuevos residentes inmigrantes ocupados en la construcción y los servicios turísticos y una oferta muy limitada para esa población.
– Proliferación de periferia como espacio para la ocupación ilegal y precaria de los nuevos residentes
– Alta demanda de servicios e infraestructura urbana: agua, drenaje, energía eléctrica, alumbrado público, seguridad, pavimentación, entre otros.
Puerto Peñasco se encuentra dividida en dos, por un lado la franja de playa modificada por las torres de hoteles y condominios residenciales, alto nivel de equipamiento e infraestructura urbana y exclusividad social; por el otro lado, la ciudad en rápido crecimiento, calles de arena, falta de drenaje y alta polarización social.
El desarrollo urbano del corredor costero turístico facilita el deterioro acelerado del entorno natural, el paisaje desértico es sustituido por escenarios presuntamente mexicanos o coloniales. La arquitectura sustitutiva del medio ambiente desértico es un oasis de la representación estereotipada de México o de la globalización dirigida para el consumo norteamericano, en el mejor de los casos por la arquitectura internacional que monta escenarios para el gusto del turista en cuestión.
Lo significativo es que el medio ambiente es utilizado por los empresarios hoteleros e inmobiliarios como mera retórica de lo sustentable, dada la ubicación de Puerto Peñasco entre dos áreas de reserva ecológica (Biosferas del Alto Golfo de California y Pinacate). El discurso de lo sustentable y el cuidado del medio ambiente se enuncian como trasfondo de las políticas públicas y de la tramitología ecológica exigida a los empresarios, pero los efectos más visibles del discurso de lo “sustentable” son:
– la depredación del paisaje del desierto y la aparición de campos de golf y hoteles en su lugar,
– el incremento del consumo per cápita de agua del turista en relación al residente local a pesar del abatimiento progresivo de los escasos mantos acuíferos subterráneos en una de las zonas con menos porcentaje de lluvia anual en América del Norte,
– el alto consumo de energía eléctrica que implica el mantenimiento de los ambientes artificiales en una zona de las más extremosas de América del Norte,
– la elevación de los costos de inversión y mantenimiento relacionados con la infraestructura y equipamiento urbano para el ocio y el placer lejanos de la zona urbana.
Puerto Peñasco: una ciudad que saltó de pueblo costero al mayor punto turístico del Estado.
El boom turístico de Puerto Peñasco.
El fenómeno del turismo tiende a intensificarse en Puerto Peñasco. En el año 2006 1, 751,810 turistas extranjeros visitaron el pequeño puerto. Actualmente Puerto Peñasco cuenta con una oferta de 10,924 cuartos, de los cuales el 30% pertenecen a la modalidad de hoteles y tiempo compartido y el 70% restante se refiere a viviendas de segunda residencia. Otra modalidad importante del turismo es la oferta de espacios (trayler park) con todos los servicios para los norteamericanos que viajan en automóvil.
El “boom” turístico permitió que Puerto Peñasco se constituyera en poco tiempo en un enclave atractivo para la nueva población de residentes llegados de todo el país. Las corrientes de migración atraídas por las nuevas construcciones y la posibilidad de empleos ligados a los servicios turísticos posibilitaron que la ciudad creciera a tasas que cuadriplican el índice nacional y estatal.
Puerto Peñasco cuenta con 45,000 habitantes (pocos mas, pocos menos) y crece a una tasa anual del 7.4%, 6 veces más que el promedio estatal y nacional. Se calcula que el 40 % de la población del puerto proviene de otros estados del país, si se considera que en Sonora el 16% de los habitantes no son originarios, el porcentaje para Puerto Peñasco es muy alto. Sinaloa, Baja California y Jalisco son los estados proporcionalmente más importantes en el envío de inmigrantes a la ciudad. El crecimiento explosivo de la población se deriva del impulso económico que ha tenido la localidad a partir de las políticas gubernamentales y el flujo de la inversión privada nacional y extranjera. En consecuencia, se generan diversos fenómenos paralelos tales como la demanda de espacios, servicios públicos y vivienda, así como calidad de los mismos.
En cuanto a la cobertura de servicios públicos Puerto Peñasco presenta déficits muy fuertes. El 86% de las viviendas cuentan con energía eléctrica, solamente el 50% de las viviendas cuentan con agua potable al interior, el 50 % de las viviendas no cuenta con drenaje. Las calles de la ciudad tienen una cobertura del 18% en pavimento. El 53% de la población ocupada percibe ingresos menores a 5 salarios mínimos, alrededor de 6000 pesos mexicanos al mes (cerca de 545 dólares). La actividad turística registra un ingreso per cápita en su personal ocupado menor al promedio municipal.
El perfil de los nuevos residentes de Puerto Peñasco se caracteriza, en primer lugar, una mayoría de trabajadores de la construcción (baja calificación y salarios reducidos), en segundo lugar, un importante número de personal calificado (profesionistas generalmente) del ramo de la construcción y especializados en los servicios turísticos; por último, un reducido grupo de inversionistas en servicios ligados a la construcción, el comercio, el turismo y el ramo inmobiliario.
Los nuevos residentes generan nuevos fenómenos urbanos ligados a demandas de suelo y vivienda, servicios y equipamientos públicos, así como la transformación paulatina del sentido de comunidad y cultural local y su sustitución por la diversidad social resultado del rápido flujo de las corrientes de inmigrantes. Sobresale en la modificación de las culturas locales y regionales la construcción de lo “mexicano” como un artículo de consumo para el norteamericano. En adelante, las artesanías y productos locales se reconvierten en un producto folklórico, souvenir (artículos de recuerdo) de consumo masivo, donde presuntamente se identifica en un mismo plano a la diversidad cultural mexicana. México y Sonora se identifican y venden simbólicamente como un producto decorativo; lo indígena, el sombrero ancho, los artículos de barro, el sarape, entre otros, estandarizan la cultura mexicana.
Mas trabajo para Sonora en las minas
Se registra in incremento significativo en la producción durante este año, y se crean mil doscientas nuevos empleos en la rama minera. Un buen año nos espera en el área minera por el alza en los precios de los metales con un crecimiento de un 16.6% en la producción. Este es el resultado después del deprimente año 2009 que acaba de terminar.
El presidente de la Asociación de Mineros de Sonora (AMSAC), Miguel Ángel Marín Payan, destacó que de enero a noviembre del 2009 hubo una producción en metales con valor de treinta y cinco mil millones de pesos, superior a los treinta mil millones de pesos del 2008 en el mismo periodo. En cuanto al empleo dijo “actualmente se cuenta con catorce mil directos y 80 mil fuentes indirectas en las 35 minas que operan en el Estado, cuando en el 2008 se contaba con doce mil ochocientas plazas, esto aumentará con el arranque de tres minas más.” El incremento en el precio del valor del metal para fines del 2010 se espera suba a dos mil dólares. También añadió “su aumento ha hecho que otros metales como el oro y la plata entre otros se cotice alto.”
Por el efecto de la crisis la explotación disminuyo un 70%. Se espera la reactivación de otros proyectos en los próximos seis meses. Manifestó que Sonora mantiene actualmente su liderazgo en producción de metales y se espera mantener este primer lugar. También estamos adelante en presencia de empresas mineras extranjeras. “Somos el numero uno en oro, cobre y grafito y durante los próximos años seremos el primer estado minero en el país” dijo Miguel Marín. Esperemos que los ochenta mil empleos que generará la minería este año ayude a mejorar un poco la economía del país, y por consiguiente la economía de nuestro estado Sonora.
Por Lady Rivera, fuente el imparcial, fecha Diciembre 20, 2009
Aprueban presupuesto de Egresos para Puerto Peñasco
En acuerdo comun fue aprobado el presupuesto de egresos de Puerto Peñasco para el 2010 donde los integrantes del Cabildo autorizaron 288 millones 712 mil 446 pesos en sesión realizada este martes.
Alejandro Zepeda Munro, manifestó sentirse contento por la forma como se dio la aprobación destacando que se realizaron ajustes para hacer un uso más eficiente de los recursos. Destacó que como muestra de la responsabilidad con que se manejarán los recursos en el siguiente año, la oficina de Presidencia se implementó una reducción de un 47% comparado con lo presupuestado en el 2009. Mencionó que otra de las áreas donde se presenta una reducción es en DIF, al contemplarse una baja cercana al 27% comparado con lo realizado este año, pero que a pesar de dicha disminución se aumentarán los apoyos y servicios brindados, al ejemplificar que este año estaban proyectadas otorgar 266 despensas y para el siguiente se incrementará casi en un 400%.
El presindente municipal expreso “Estamos contentos con el presupuesto, en algunas áreas como Presidencia y DIF aplicamos reducciones, lo que nos obliga a ser cada vez más eficientes y responsables en el uso de los recursos públicos”, externó.
Mencionó que el próximo año se estará trabajando mucho en acciones de obra pública, seguridad pública y de atención a los ciudadanos, por lo cual confió en que se tengan buenos ingresos para cumplir con lo proyectado.
Puerto Peñasco es el lugar más hermoso que he visto en México! Nos encantó nuestro hotel, el staff fue muy amable y muy atentos, Gracias!
Nuestras vacaciones en Puerto Peñasco fueron maravillosas, mis hijos se enamoraron de las albercas, el restaurant estaba de lujo, todo el personal muy amable, el condominio estaba en excelentes condiciones.








